Alergias alimentarias
Las alergias alimentarias han aumentado su prevalencia en las últimas décadas, afectando en mayor medida a personas en regiones industrializadas y siendo más comunes en niños que en adultos.
¿Por qué está sucediendo este aumento?
Diversas hipótesis intentan explicar este aumento.
Sicherer S. y Sampson H (1) establecen una serie de hipótesis sobre los factores de riesgos ambientales que pueden relacionarse con la aparición de alergias alimentarias:
- Hipótesis de exposición microbiana: basada en que la disminución a la exposición microbiana dificulta las respuestas inmunorreguladoras. Cambios en la microbiota intestinal podrían estar relacionados con la sensibilización alimentaria, algunas evidencias sugieren que la suplementación con prebióticos / probióticos podrían disminuir la alergia, aunque se requieren más estudios.
- Hipótesis de evitación de alérgenos: basada en que evitar la exposición al alérgeno en edades tempranas evitaría la alergia. Hay evidencias limitadas en que eliminar alérgenos en la dieta materna durante embarazo y lactancia, prevenga alergias, así como proporcionar fórmula infantil parcialmente hidrolizada.
- Hipótesis de doble exposición a alérgeno: Clásicamente, se pensaba que la alergia alimentarias se iniciaba en el intestino, sin embargo, actualmente cobra importancia la hipótesis que establece la exposición dual ( a través de la piel y del intestino).
- Hipótesis de inmunomodulación nutricional: se relacionan con el potencial inmunomodulador que tienen algunos nutrientes como la vitamina D. La deficiencia de esta vitamina se asocia con un mayor riesgo de sufrir alergias.
- Otras hipótesis: derivadas del estilo de vida, como el consumo de alimentos procesados o ultraprocesados, la exposición a tóxicos ambientales etc. pueden producir cambios en la microbiota intestinal, y en la expresión de los genes de forma que agraven el problema de alergia alimentaria.
El desarrollo de la alergia está determinado por diversos factores:
- Factores genéticos: sin antecedentes familiares de enfermedad alérgica el riesgo de padecerla es del 5-15%. Con un hermano alérgico el riesgo aumenta al 25-35%; si el padre o la madre son alérgicos el riesgo es del 20-40%, y si lo son ambos aumenta del 40 al 60%, y si ambos padres tienen la misma enfermedad alérgica el riesgo es del 50-80%.
- Factores ambientales: asociados a nuestro estilo de vida que interaccionan con el sistema inmune como son el tabaco, el tipo de dieta que se consume, la vitamina D, tipo de parto, la polución etc. Estos factores pueden producir cambios en la expresión de genes que pueden ser heredados y que afecten a las generaciones futuras, por tanto, es fundamental establecer estrategias preventivas.
Algunas medidas preventivas
Recomendaciones generales durante la gestación, no fumar y fomentar el parto natural frente a la cesárea.
Durante el embarazo y lactancia fomentar la ingesta de frutas, verduras y alimentos ricos en fibra. No excluir ningún alimento aunque se considere alergénico, si la madre lo tolera adecuadamente. Es recomendable la lactancia materna, al menos 6 meses. Si es necesario el uso de leche en fórmula, utilizar fórmulas convencionales, ya que no hay evidencia de que el uso de fórmulas hipoalergénicas prevengan enfermedades alérgicas.
La introducción de alimentos sólidos debe ser a partir de los 4 meses, no antes. Aunque hay unas pautas pediátricas generales, a la hora de introducir alimentos, cada niño tiene una tolerancia individualizada. Por tanto, es muy importante saber cuándo ocurre la sensibilización a los alimentos y la alergia porque esto definirá la ventana de oportunidad en la que las estrategias de prevención tendrán el mayor éxito.
CONCLUSIÓN
Las estrategias que se pueden poner en marcha con el fin de prevenir la alergia alimentaria son diversas pero no se no se ha demostrado todavía su eficacia.
Hay evidencias de que parte de las alergias se heredan, pero hay una gran relación con los factores ambientales. La sensibilización y las alergias alimentarias pueden ocurrir temprano en la infancia, es importante iniciar las estrategias de prevención en periodos tempranos. Años anteriores no se contaban con estudios suficientes, o de buena calidad metodológica, y por tanto, las estrategias se fundamentaban en evitar los alérgenos alimentarios. Ahora, se están abriendo nuevas estrategias de consumo temprano para prevenir el desarrollo de alergias, aunque es un campo que requiere de más estudios ya que muchos de ellos no son concluyentes.
BIBLIOGRAFIA
1. Sicherer S. , Sampson H. Food allergy: A review and update on epidemiology, pathogenesis, diagnosis, prevention, and management. PubMed [Internet]. 2018 [citado 16 febrero 2020];141:Páginas 41-. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29157945.
2. Echeverría Zudaire LA. Novedades en diagnóstico y prevención de la alergia alimentaria. En: AEPap (ed.). Congreso de Actualización Pediatría 2019. Madrid: Lúa Ediciones 3.0; 2019. p. 233-247. Recuperado en: https://www.aepap.org/sites/default/files/pags._233-248_novedades_en_diagnostico_y_prevencion._.pdf
3. du Toit G, et al. Prevention of food allergy. PubMed [Internet]. 2016 [citado 16 febrero 2020];Volumen 137, número 4,:páginas 998-. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27059727.
